La futanari me la chupa para vengarse de su ex
Yolanda entró a mi cuarto con esa mirada de furia que solo trae cuando quiere follar para olvidar a su ex. Me miró de arriba abajo, se lamió los labios y me empujó contra la cama sin decir nada. Sabía que estaba mojada antes de tocarla, su coño ya goteaba al pensar en cómo le iba a dar por el culo a ese tipo que la dejó. Le arranqué el tanga de un tirón y le metí dos dedos hasta que gritó, su jugo me chorreó por la mano mientras le mordía los pezones. Cuando se arrodilló, su boca caliente tragó mi polla entera de golpe, chupando como si quisiera romperme. Le agarré el pelo y le follé la garganta hasta que se atragantó, pero siguió gimiendo, más mojada que nunca. La tiré boca abajo y le hundí la verga en el coño de una estocada, sintiendo cómo su carne palpitaba alrededor de mi polla. Cada embestida la hacía gritar más, su culo rebotando contra mis caderas mientras le clavaba los dedos en las nalgas. Cuando le di vuelta para mirarla, sus ojos brillaban de rabia y placer, y le corrí en la cara justo cuando se corrió ella, los dos temblando de furia y lujuria. La leche le resbaló por las tetas mientras se reía, sabiendo que había ganado esta vez.