Sabrinafoxy se deja romper el culo por su jefe en la oficina
Sabrinafoxy llevaba meses aguantando los comentarios asquerosos de su jefe, pero hoy decidió que era su turno de divertirse. Cuando él entró a la oficina con esa mirada de superioridad, ella se inclinó sobre el escritorio, levantando bien ese culo redondo que tanto lo excitaba, y le susurró: '¿O sea que quieres follarme el culo, jefe? Pues aquí está, bien mojado y listo para que me lo rompas'. Él no lo pensó dos veces y le bajó los pantalones, dejando al descubierto su polla gruesa y dura, lista para empotrarla hasta hacerla gemir. Sabrinafoxy sintió cómo la punta gruesa de su verga empezaba a abrirle el ano, estirándole el culo con cada empujón, mientras ella se mordía los labios para no gritar. '¡Más fuerte, cabrón!', le exigió, sintiendo cómo cada embestida la llenaba por completo, haciendo que su culo se apretara alrededor de esa polla que la estaba partiendo en dos. Las nalgas le temblaban con cada impacto, y el sonido húmedo de su culo recibiendo esa verga resonaba en la oficina vacía. Sabrinafoxy podía sentir cómo su ano se abría más y más, hasta que él le agarró las caderas y la penetró de una estocada, haciendo que su cuerpo entero se sacudiera. '¡Sí, así, lléname el culo de leche, hijo de puta!', le gritó, sintiendo cómo su ano se cerraba y abría alrededor de esa polla que la estaba volviendo loca. Cuando él por fin se corrió, llenándole el culo con su leche caliente, Sabrinafoxy se dio la vuelta y lo miró con una sonrisa de satisfacción. '¿Ves? Ahora sí sabes lo que es follar como un hombre de verdad, jefe'