Alice Visby se deja empotrar duro su culo perfecto y pide toda la leche
Mojándome entera con la polla de Jay Rock, me resbalo de placer mientras mi ex mira desde lejos. Este cabrón se creyó que podía dejarme tirada, pero hoy me estoy cobrando todo con cada embestida que me parte el culo en cuatro. Mi coño apretado lo devora, chorreando con cada movimiento, mientras yo me agarro a la cama y le gritó que me folle más fuerte, como si quisiera romperme de la rabia. Siento cómo su verga me abre hasta las pelotas, las tetas bamboleándose con cada sacudida, y cuando gira para clavarme en reverse cowgirl, me muerdo los labios para no gritar. Le escupo en el miembro y me lo trago entero, ahogándome un poco en su saliva mientras le digo que me rellene hasta el fondo, que me haga sangrar si puede. Jay me da vuelta y me empotra de perrito, con su mano en mi cuello, marcándome como suya. Me corro con un gemido que resuena en toda la habitación, pero no es suficiente: quiero sentir su leche espesa dentro, que me llene el coño hasta que me salga por los muslos. Cuando por fin se descarga, temblando sobre mí, pienso que esto es solo el principio. Mi ex ya vio lo que se perdió, y ahora sé que ningún otro me dará lo que necesito.