Alyssa Cole se calienta con un dildo y luego se deja empotrar
Alyssa Cole no podía esperar más para sentir algo duro entre sus piernas, así que empezó a jugar con un dildo grueso, frotándolo contra su coño ya mojado mientras gemía de placer. La punta del juguete se deslizaba entre sus labios hinchados, abriéndolos con cada embestida, y ella arqueaba la espalda, mordiéndose el labio para no gritar. Cuando ya no aguantó más, se lo clavó hasta el fondo, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor del plástico mientras se movía más rápido, cada vez más cerca del orgasmo. Pero no se conformó con eso: quería una polla de verdad, así que se puso a cuatro patas, mostrando su culo perfecto y su coño chorreando, lista para que él la embistiera sin piedad. Él no perdió tiempo, se arrodilló detrás de ella y le lamió el culo antes de clavarle su verga hasta las pelotas, haciendo que ella gritara como una puta en celo. La folló duro, con embestidas profundas que la hacían chocar contra la cama, mientras ella se agarraba las tetas y pedía más. Cuando ya no pudo aguantar, él se sacó y le corrió toda la cara, dejando su semen caliente sobre sus labios y mejillas, mientras ella se limpiaba con los dedos y se los chupaba con gusto.