Amigas se descubren masturbando y terminan con el culo lleno de leche
Todo empezó cuando una de ellas pilló a su amiga tocándose el coño en la cocina, con los muslos temblando y los dedos bien mojados de su propia humedad. La otra, en vez de asustarse, se acercó y le empezó a chupar los pezones mientras metía la mano entre sus nalgas para masajearle el culo suave y redondo. La primera, ya con la polla de su amiga en la boca, no pudo resistir y se dejó empotrar contra la mesa, gimiendo como una perra en celo mientras su culo se abría para recibir cada embestida. La otra, con el coño chorreando, se sentó sobre su cara para que le lamiera el clítoris mientras seguía follando a su amiga por detrás, sintiendo cómo su verga entraba y salía de ese culo perfecto. Los gemidos se volvieron más fuertes cuando la que estaba siendo penetrada empezó a correrse, apretando los muslos y sacudiendo el culo mientras su amiga le llenaba el ano de leche caliente. La otra, ya con la polla bien dura otra vez, se corrió sobre su cara, dejando su boca y sus mejillas cubiertas de semen espeso. Ambas quedaron exhaustas, con los cuerpos sudorosos y los culos bien marcados por las fuertes embestidas, prometiéndose repetirlo cada vez que se quedaran solas en la casa.