AriadnaViola chupa y se deja empotrar en estilo perrito
Me escondí en el armario con la polla dura, escuchando los pasos de mi vecina AriadnaViola en el pasillo. Ella no sabe que la estoy grabando, pero hoy no se escapará: su culo perfecto me tiene obsesionado. Se agacha frente a mí, los labios carnosos envuelven mi verga hasta las pelotas, chupando con esa mirada de puta que me vuelve loco. El riesgo de que su marido entre en cualquier momento me pone más duro, pero no me detengo. La agarro del pelo, empujando su cabeza hacia atrás para meterla hasta el fondo, sintiendo cómo su garganta se ajusta. Ella gime ahogada, las tetas grandes rebotando con cada embestida, pero no puede gritar fuerte. La giro de golpe, poniéndola a cuatro patas en la cama, el coño ya mojado esperando mi polla. La penetro de una estocada, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de mí. AriadnaViola muerde la almohada para no hacer ruido, pero sus gemidos ahogados son música para mis oídos. La embisto más rápido, sintiendo cómo sus paredes vaginales se contraen, hasta que finalmente me corro dentro de ella, llenándola entera. Cuando termino, AriadnaViola se queda temblando, el corazón latiendo fuerte, pero en el pasillo se escuchan pasos acercándose. Se levanta rápido, ajustándose la ropa, los ojos brillando de excitación y miedo. No sabe que la grabé, pero esta escena de más de 10 minutos quedará guardada para siempre.