Bryan le mete la polla hasta el fondo a Avery mientras la ahoga de placer
Avery no podía creer que Bryan la hubiera arrastrado hasta el baño de esa manera, pero su coño ya estaba chorreando desde que él le arrancó el vestido con un tirón brutal. La empujó contra la pared y le abrió las nalgas con las manos, metiendo los dedos en su culo apretado mientras ella gemía como una perra en celo. Su polla enorme ya estaba dura como una roca, y sin avisar, se la clavó hasta el fondo de la garganta, haciendo que Avery se atragantara con cada embestida salvaje. Él le agarraba el pelo con fuerza, moviendo su cabeza hacia adelante y atrás mientras su saliva le chorreaba por la barbilla, mezclándose con el semen que ya le escurría por los labios. Avery no podía respirar, pero eso solo la excitaba más, y cuando Bryan le dio la vuelta y la empotró contra el lavabo, ella gritó como una puta enloquecida. Su culo perfecto rebotaba con cada embestida, y cuando él le metió los dedos en el coño mientras la follaba por detrás, Avery se corrió tan fuerte que casi se desmaya. Bryan no se detuvo, y cuando sintió que su polla estaba a punto de estallar, la sacó de un tirón y le llenó la cara de leche caliente, pintándole los labios y las tetas con su corrida espesa. Avery, jadeando y con el cuerpo temblando, se lamió los labios y sonrió como una zorra satisfecha, lista para otra ronda.