Doctor gay le mete su polla gigante al culito de un twink latino
El doctor no pudo resistirse cuando vio al joven twink latino entrar a su consulta con esos ojos pícaros y esa sonrisa que pedía a gritos que le reventaran el culo. El médico, un dilf maduro con una verga enorme, lo hizo acostar boca abajo y le ordenó que se relajara mientras le examinaba el ojete con sus dedos gruesos. El chico gemía como una puta cada vez que le metía un dedo más, sintiendo cómo su agujero se abría para recibir esa polla monstruosa. Sin perder tiempo, el doctor le bajó los pantalones y le arrancó el tanga, dejando al descubierto su culito apretado y bien mojado. Con un empujón brutal, le clavó toda su verga hasta el fondo, haciendo que el twink gritara de placer mientras su culo se ajustaba a ese trozo de carne dura. Las embestidas eran tan fuertes que el escritorio temblaba, y el sonido de los golpes de carne contra carne resonaba en toda la sala. El médico lo agarró del pelo y lo obligó a mirarlo mientras lo follaba sin piedad, disfrutando de cómo el culo del chico se cerraba alrededor de su polla. Cuando ya no pudo aguantar más, el doctor le llenó el culo de leche caliente, corriéndose con un gemido gutural mientras el twink seguía temblando de placer. El médico se limpió la polla con un pañuelo y le dio una palmada en el culo al chico, diciéndole que volviera cuando quisiera más. El twink, con el culo bien abierto y lleno de semen, solo pudo sonreír y prometer que volvería por más.