El marido infiel se folla a su amante junto a su esposa
La esposa ni se imaginaba que su marido le estaba metiendo la polla a su amante mientras ella preparaba el desayuno. La puta rubia de tetas grandes se arrodilló y le chupó la verga con ganas, dejando los labios bien mojados de saliva. El cornudo ni se inmutó, solo gemía fuerte mientras la morena de culo parado se montaba encima y lo cabalgaba sin parar. La amante le mordía el cuello y le clavaba las uñas en la espalda mientras él le empotraba la polla hasta el fondo. El olor a coño caliente y el sonido de los choques de piel llenaban la cocina. La esposa, ajena a todo, seguía moviendo los huevos en la sartén sin sospechar nada. De repente, el marido sacó la polla y se corrió en la cara de su amante, dejando un chorro espeso que le resbaló por los labios. La puta lamió cada gota y luego se limpió con los dedos, mirándolo con una sonrisa pícara. El cornudo se quedó quieto, sudando y jadeando, mientras su esposa le preguntaba si quería más café. La amante se levantó, ajustándose el tanga roto, y se fue sin decir nada, dejando el olor a sexo en el aire.