Este chiquillo se pajea hasta explotar en su vientre
Te vas a poner durísimo cuando veas cómo este jovencito de piel suave y culo prieto se desabrocha el pantalón con las manos temblorosas, sabiendo que esto está mal pero sin poder parar. Imagínate que eres tú quien lo observa desde la sombra, escondido, mientras él se agarra la polla ya dura y empieza a masturbarse con movimientos lentos, disfrutando cada roce de sus dedos sobre el tronco palpitante. Vas a sentir su respiración agitada cuando acelera el ritmo, gimiendo bajito para que nadie lo escuche, pero sin importarle el riesgo de ser descubierto. Mira cómo se arquea hacia atrás, las venas de sus muslos marcándose mientras se corre de golpe, el semen caliente salpicando su vientre liso en chorros gruesos. Te vas a excitar viendo cómo se queda quieto un segundo, jadeando, con la polla todavía temblando entre sus dedos antes de limpiarse con los dedos, sabiendo que esto es un pecado pero sin poder evitar repetirlo. Siente cómo el calor te sube al rostro mientras él se lame los labios, satisfecho pero culpable, sabiendo que mañana volverá a hacerlo.