Futa sin bolas follando en el mundo de Skyrim
"¿Crees que puedes aguantar mi verga entera?", me reí mientras la futa sin bolas se arrodillaba frente a mí, temblando. Su coño apretado ya goteaba solo de ver mi polla dura, pero no iba a darle lo que quería tan fácil. Le ordené que se chupara los dedos antes de tocarme, y obedeció como la perra sumisa que era. Cuando por fin le permití llevarme a la boca, sus labios se estiraron alrededor de mi grosor, ahogándose con cada embestida. La levanté de los pelos y la empotré contra la pared, sintiendo cómo su culo se apretaba al recibirme entero de golpe. "¡Por favor, más fuerte!", gimió, pero yo decidía el ritmo. Dieciocho minutos de pura sumisión, donde su cuerpo se sacudía cada vez que le metía la polla hasta el cuello del útero. Al final, la corrí en su cara, marcándola como mi puta personal. La próxima vez, le enseñaré a tragarse cada gota sin quejarse.