Joven rubia chupa la verga del abuelo junto a la piscina
La pequeña rubia de culo apretado y tetitas firmes no podía resistirse al calor que le provocaba el viejo verde de su padrastro. Cada vez que se ponía su bikini diminuto y se sentaba al borde de la piscina, él no podía evitar mirar cómo su coñito se mojaba con solo verlo. Un día, la zorra decidió acercarse sigilosamente y arrodillarse frente a él, agarrando con sus manitas la polla gruesa y venosa del abuelo. Empezó a chupar con ganas, metiéndose hasta el fondo mientras él gemía como un animal en celo. La saliva le caía por la barbilla mientras la mamaba con desesperación, sintiendo cómo la verga le llenaba la garganta. Después de dejarlo bien duro, se dio la vuelta y le ofreció su culito parado, pidiendo que la empotrara bien fuerte. El viejo no se hizo esperar y le metió la polla hasta el fondo, haciendo que gritara de placer con cada embestida. El agua de la piscina salpicaba mientras él la follaba sin piedad, hasta que al final se corrió en su boca, llenándole la garganta con su leche caliente. La pequeña rubia tragó todo sin quejarse, sabiendo que esto solo era el principio de sus juegos prohibidos.