La zorra europea se traga la verga de Ryan Madison
Era mediodía y el sol pegaba fuerte en el estudio, pero a mí solo me importaba el calor que me recorría el cuerpo cuando Ryan Madison me agarró del pelo y me empujó contra la pared. Sabía que esto estaba mal, que alguien podía entrar en cualquier momento, pero no podía parar de lamerle la polla como una loca, sintiendo cómo se endurecía más con cada lamida de mis labios. Me metí su verga hasta la garganta, ahogándome un poco, pero me encantaba esa sensación de control mientras él gruñía y me apretaba las tetas. Luego me tiró al suelo y me abrió las piernas de golpe, metiendo dos dedos en mi coño mojado sin preguntar. Gemí fuerte cuando los movió dentro de mí, curvándolos justo donde más lo necesitaba, pero su polla era lo que realmente quería. Me dio la vuelta y me arrodillé, ofreciéndole el culo, pero en vez de eso me agarró de las caderas y me penetró de una estocada, entrando hasta que sentí que me partía en dos. Movió las caderas con fuerza, chocando contra mi culo una y otra vez, y yo solo podía gemir y empujar hacia atrás, pidiendo más. Cuando me corrí, él sacó su verga y me la pasó por la cara, manchándome todo con su leche espesa antes de limpiarme con los dedos. Ryan solo sonrió, satisfecho, mientras yo me quedé temblando en el suelo, sintiendo cómo su semen me goteaba por la barbilla.