Lexi Belle y su fiesta BDSM de perra sumisa atada y azotada
El estudio estaba mínimo con luces rojas y colchonetas negras, un escenario perfecto para el juego sucio que Lexi Belle ya llevaba días planeando. Desde que Jean Claude Batiste le mandó aquel mensaje con la polla dura frente al espejo, ella no paraba de provocarlo con fotos en tanga de red, rozándole el culo cada vez que pasaban cerca en el set. Esta vez no se escapó: lo ató con correas de latex a la cama, la polla de él tiesa como una roca mientras ella se reía al verlo retorcerse. Se subió encima con las bragas de encaje empapadas, dejando que el pene le rozara el coño hinchado antes de bajar de golpe hasta sentirlo enterito dentro, ahogando un gemido al notar cómo la dilataba de una estocada. La polla de Jean Claude rebotaba dentro de ella con cada salto, las tetas grandes de Lexi sacudiéndose mientras lo montaba como una perra en celo, los azotes en el culo descalzo marcándole la piel. Cuando él gruñó que se iba a correr, ella se bajó rápido, le escupió en el pecho y se masturbó con los dedos mientras él se vaciaba en chorros sobre su boca abierta, tragando cada gota. Lexi sabía que lo tenía dominado desde el primer mensaje, y lo mejor era que aún le quedaban ganas de más.