Madrastra cachonda chupa la polla de su hijastro para relajarlo
La casa está en silencio, solo se escucha el sonido de la ducha corriendo en el baño de arriba. Te has pasado horas estudiando y sientes los hombros tensos, la cabeza pesada. De pronto, la puerta se abre y ahí está ella, tu madrastra Reagan Foxx, con una bata de seda que apenas cubre sus tetas grandes y su coño depilado. No dice nada, solo se acerca, te agarra la polla por encima del pantalón y la aprieta con fuerza. Sientes cómo se te pone dura de inmediato, cómo el calor de su mano te quema. Ella se arrodilla frente a ti, te baja los pantalones de un tirón y te la mete entera en la boca sin avisar. Gimes al sentir su lengua recorriendo el tronco, sus labios apretando la punta. Pero lo que no esperabas es que Reagan tiene una garganta profunda de infarto: te la traga hasta que las caderas chocan contra su cara, y el sonido de su garganta ahogándose te vuelve loco. Te agarra del culo para empujarte más adentro, y de pronto sientes que se le escapa un gemido ahogado, como si algo la sorprendiera. ¿Será el tamaño? ¿O es que nunca había chupado una polla así? Lo que sea, ahora te la chupa con más furia, mordiendo el tronco, chupando los huevos, ahogándose en tu leche cuando te corres en su garganta. El líquido caliente le llena la boca, pero ella no para, sigue lamiendo hasta que no queda ni una gota.