Madrastra caliente comparte a su hijastra con su mejor amiga
La madrastra siempre había sentido algo por la hijastra, pero nunca se atrevió a decirlo hasta que su mejor amiga, una puta insaciable, la convenció de que las tres podían pasarlo bien juntas. Una tarde, mientras la hijastra estaba en casa con su uniforme escolar, la madrastra la invitó a tomar algo y le dijo que su amiga vendría a visitarlas. Cuando la mejor amiga llegó, traía una botella de vino y una mirada traviesa. Sin perder tiempo, la madrastra empezó a besar a la hijastra mientras su amiga desabrochaba su blusa, dejando al descubierto sus pequeños pechos firmes. La hijastra, aunque nerviosa, no pudo resistirse cuando la madrastra le metió la mano entre las piernas y sintió lo mojada que estaba. La mejor amiga no tardó en unirse, chupándole los pezones a la madrastra mientras le metía los dedos en el coño. La hijastra, excitada, se puso de rodillas y empezó a lamerle el clítoris a su madrastra, gimiendo cada vez que la otra le apretaba el culo. La mejor amiga, que no podía esperar más, se sentó en la cara de la hijastra, haciéndola respirar su coño mojado mientras le frotaba la polla contra la boca. La madrastra, ya sin control, se acostó boca arriba y abrió las piernas, invitando a las dos a que le comieran el coño. La hijastra, con los dedos temblorosos, le metió dos dedos a su madrastra mientras su amiga le chupaba los pezones. El cuarto se llenó de gemidos y jadeos, con las tres mujeres retorciéndose de placer. La mejor amiga, ya al borde, se corrió en la cara de la hijastra, dejando su coño bien mojado. La madrastra, sin poder aguantar más, se sentó sobre la cara de su hijastra y le hizo comerle el coño hasta que se corrió en su boca. Al final, las tres quedaron exhaustas, pero con ganas de repetir. La madrastra, con una sonrisa pícara, le dijo a su hijastra que la próxima vez invitarían a más amigas.