Martina quiere dos pollas en su culo apretado
Martina no podía esperar más, su culo ardía de ganas y sabía que solo dos hombres podrían satisfacerla. Imagínate la escena: ella, con su cuerpo delgado y su cara de ángel, pero con un deseo de puta en celo, se retorcía en la cama mientras Emmanuel Torquemada y Alex Romero se acercaban con las pollas ya duras. Ella les susurraba al oído, pidiéndoles que la empotraran al mismo tiempo, que le rompieran el culo sin piedad. Los gemidos de Martina se mezclaban con el crujir de los muelles de la cama, mientras los dos tipos la penetraban a la vez, sintiendo cómo su culo apretado los envolvía. El peligro de ser descubiertos por alguien en la casa solo aumentaba el morbo, y cada vez que escuchaban un ruido afuera, ella apretaba más los muslos, conteniendo los gritos. Las embestidas eran brutales, las pollas entraban y salían de su culo mojado, dejando marcas rojas en su piel suave. Martina no podía creer lo bien que se sentía, cómo cada estocada la acercaba más al orgasmo. Cuando por fin se corrieron dentro de ella, su cuerpo quedó temblando, con las sábanas arrugadas y una mancha blanca en su piel.