Mi novia y yo planeamos follar esta noche
Hace días que mi novia me mira con esa cara de puta que tiene cuando quiere que la empotre hasta el fondo. Desde que le dije que esta noche la iba a coger como nunca, se pasó el día con un tanga negro que apenas le tapa el coño mojado. Cuando llegué a casa, la encontré en la cocina, inclinada sobre la mesa con el culo parado, gimiendo mientras se metía los dedos en su chocho caliente. Le arranqué el tanga de un tirón y le clavé la polla dura de una sola embestida, sintiendo cómo su coño apretado me chupaba la verga entera. Ella gritaba como una loca mientras le agarraba las tetas y le mordía el cuello, moviendo las caderas para que la penetrara más profundo. Cada vez que le daba una nalgada, su culo se ponía más rojo y su coño más mojado, chorreando jugos por mis huevos. Le dije que me iba a correr en su cara, pero ella me suplicó que se lo echara dentro, así que le llené el coño de leche caliente mientras ella seguía gimiendo como una perra en celo. Al final, los dos nos quedamos tirados en el suelo, sudados y satisfechos, sabiendo que esto solo era el principio de una noche larga de follada.