Nika cabalgando la polla de Markus Dupree en un polvo prohibido
—'No deberíamos hacer esto'— susurra Nika mientras te agarra la polla con sus manos temblorosas, pero sus ojos te dicen que ya no hay vuelta atrás. La rubia de culo perfecto se sienta sobre ti, sintiendo cómo tu verga gruesa se hunde en su coño mojado, apretado como un guante. La miras gemir, arqueando la espalda mientras te la chupa con esos labios carnosos, tragando hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. La volteas de golpe, empotrándola contra el colchón, y le das por el culo mientras ella grita, sus uñas marcando tu espalda. Sientes cómo su cuerpo tiembla cuando te corres dentro, llenándola entera mientras ella se muerde el labio, sabiendo que esto está mal pero sin poder parar. Al final, solo queda el olor a sexo en el aire y la mancha blanca que se seca en su vientre.