Steve Ryan no aguanta sin polla en su culo humillado
Steve Ryan es un maricón que no puede vivir sin que le metan la verga hasta el fondo, y hoy le tocó aguantar el rabo enorme de un gay daddy que lo dejó temblando de placer. El puto se arrodilló en el suelo, con las piernas abiertas y el culo bien parado, esperando que el macho le partiera el ano con sus embestidas brutales. El daddy le escupió en el agujero y le metió los dedos para abrirlo, mientras Steve gemía como una perra en celo, suplicando que le dieran duro. La polla del gay daddy era gruesa y larga, y cada vez que la clavaba hasta el fondo, Steve gritaba de dolor y placer, sintiendo cómo su culo se estiraba para recibir toda esa carne. El daddy lo agarró del pelo y lo obligó a chupársela mientras lo empotraba, haciendo que Steve tragara su propia saliva mezclada con el semen que ya le brotaba. Las nalgas de Steve estaban rojas de los azotes, y su culo ardía con cada embestida, pero no podía parar de gemir como una puta en calor. El gay daddy lo volteó y lo puso a cuatro patas, metiéndole la verga por atrás mientras le apretaba los cachetes y le escupía en la espalda. Steve lloriqueaba como un niño, pero su culo seguía bien mojado, pidiendo más polla. El daddy lo agarró de las caderas y lo penetró con fuerza, haciendo que Steve se corriera sin tocarse, mientras el semen le salía a chorros. Al final, el gay daddy se sacó la verga y le llenó la cara de leche, dejando a Steve Ryan temblando, con el culo abierto y el rostro cubierto de semen, sabiendo que no podría vivir sin que le metieran la verga otra vez.