Vecina tetona le enseña sus tetas grandes y le dice papi
El vecino no aguantó más y le pidió a la vecina que le mostrara sus tetas enormes mientras se ponía un tanga ajustado que marcaba su culo redondo. La chica, con una sonrisa pícara, se acercó y le dijo: '¿Te gusta, papi?' mientras se agarraba las tetas y las apretaba con fuerza. El tipo no podía creer lo que veía, su polla ya estaba dura como una roca. Ella se bajó el tanga y le mostró su coño depilado y brillante de lo mojada que estaba. 'Chúpame las tetas, papi, y méteme los dedos en el coño', le ordenó mientras se sentaba en su regazo. Él no lo pensó dos veces y empezó a chuparle los pezones grandes y duros, mientras con los dedos le frotaba el clítoris hinchado. La vecina gemía fuerte y movía las caderas, frotándose contra su polla. 'Fóllame, papi, métemela toda', le suplicó, y él la empotró contra la pared, clavándole su verga gruesa hasta el fondo. Los golpes eran fuertes, el choque de sus cuerpos resonaba en toda la habitación. Ella gritaba de placer, '¡Sí, así, más duro, papi!' hasta que él se corrió dentro de su coño caliente, llenándola de leche espesa. Ambos jadeaban, sudados y satisfechos, sabiendo que esto no había terminado.