Demonio animado descubre que su polla es más grande que la de cualquier humano
El demonio de pelo rojo y cola puntiaguda no esperaba encontrar a la chica de manga en el callejón oscuro, pero cuando la atrapó entre sus garras, notó cómo sus ojos brillaban con curiosidad al ver el bulto en sus pantalones. Ella, con su uniforme ajustado y las tetas a punto de reventarle el escote, no pudo evitar morderse el labio al darse cuenta de lo que escondía. El demonio sonrió con malicia y le arrancó la ropa de un tirón, dejando al descubierto sus pezones rosados y el coño ya mojado de anticipación. Al ver su polla monstruosa, ella ahogó un grito, pero no era miedo, sino la sorpresa de verla más gruesa y larga de lo que jamás había imaginado. El demonio la empujó contra la pared, clavándole la polla de una estocada hasta que sus caderas chocaron y sintió cómo sus paredes vaginales se estiraban para recibirla entera. Ella gemía como una puta en celo, pero no era por dolor, sino porque cada embestida la llenaba de placer, haciéndole sentir que le iba a reventar el vientre. Los músculos de sus muslos temblaban mientras él la penetraba con fuerza, sus uñas marcaban surcos en su espalda y sus gritos resonaban en el callejón, mezclados con los gruñidos guturales del demonio. Cuando por fin se corrió, su leche le llenó el coño hasta rebosar, goteando por sus muslos mientras él reía satisfecho. '¿Ves lo que pasa cuando te metes con un demonio?', le susurró al oído, sus ojos ardiendo con la misma lujuria que había desatado.