Mei gime sin control en el jacuzzi mientras le devoras el coño
El vapor del jacuzzi te nubla la mente mientras sus tetas flotan en el agua caliente, los pezones duros como piedras, tentándote a chuparlos sin parar. Sabes que esto está mal, que no deberías estar aquí, pero el olor a sexo y cloro te enloquece, haciéndote perder el control. La agarras de las caderas, hundiéndote en su coño mojado con un gemido ahogado, sintiendo cómo sus muslos tiemblan contra tu cara cada vez que la lengua recorre su clítoris hinchado. Sus uñas se clavan en tus hombros, jadeando tu nombre entre lágrimas de placer mientras el agua se agita a tu alrededor, salpicando las paredes de azulejos. Te metes dos dedos hasta el fondo, curvándolos para rozar ese punto que la hace gritar, y sientes cómo el líquido caliente brota entre tus labios, empapándote la barbilla. El sonido de su squirt mezclado con el chapoteo del jacuzzi te excita aún más, pero no puedes parar, sabiendo que cada embestida la acerca más al borde. Cuando por fin se corre, su cuerpo convulsionando contra ti, piensa que nunca había sentido algo tan sucio y perfecto a la vez, preguntándose si esto será su ruina o su salvación.