Akari Asagiri se entrega a un trío anal descontrolado con sus pollas
Yo no pude más cuando Akari apareció con ese vestido ajustado que marcaba cada curva de su culo perfecto, moviéndose frente a mí como si supiera que me volvería loco con solo verla. Hiroshi Owada y yo la miramos mientras ella se desvestía lentamente, dejando caer sus bragas con un guiño provocador. Sabía que estaba empapada desde antes de que empezáramos, y cuando Hiroshi Tanaka se acercó para chuparle los pezones, ella gimió tan fuerte que casi me corro sin tocarla. Le metí los dedos en el coño primero, pero no aguanté y le clavé la polla en el culo de una estocada, sintiendo cómo su agujero apretado me envolvía como un guante. Hiroshi siguió follándola por delante, y entre los tres la llenamos de verga hasta que gritó pidiendo más. Le dije que se pusiera a cuatro, con el culo bien arriba para que los dos la empaláramos a la vez, y ahí sí que se volvió una loca, pidiendo que le disparáramos toda la leche en el culo. Cuando Hiroshi Owada se corrió en su cara, ella se lamió los labios como si fuera el postre más dulce, y yo no pude resistirme a embestirla hasta que mi polla explotó dentro de ella. La próxima vez va a ser peor, porque ya sé que le encanta que la humillen así.