Anthony Divino domina a un twink en escena de sumisión y polla gruesa
La oficina estaba vacía, las luces tenues, solo el sonido de los tacones de Anthony Divino resonando en el pasillo antes de cerrar la puerta tras de sí. El twink, temblando, ya sabía lo que venía: días de miradas furtivas, de roces "accidentales" en el ascensor, de esa tensión que le quemaba las entrañas. Anthony se acercó, le arrancó el jockstrap de un tirón y le ordenó arrodillarse. El chico obedeció, sus labios temblorosos rodeando esa verga gruesa, tragándola hasta que las lágrimas le brotaron. Anthony le agarró del pelo, follándole la boca con embestidas secas, disfrutando cada gemido ahogado. Cuando ya no pudo más, lo empujó contra la mesa, le abrió el culo con los dedos y lo empotró de una estocada, sintiendo cómo el calor lo envolvía. El twink gritó, pero Anthony no paró, embistiendo más duro, más rápido, hasta que el orgasmo lo sacudió y le llenó el culo entero. El twink se corrió sin tocarse, el semen brotando mientras Anthony se reía, satisfecho.