Assilille te provoca con un striptease que no podrás resistir
Esa tarde en su habitación, Assilille sabía exactamente qué hacer para volverlo loco: se paseó frente a él con un vestido transparente, ajustado, rozando su cuerpo contra el suyo cada vez que pasaba. Le mandó fotos provocativas por la mañana, sin tocarte, solo para que imaginara. Ahora, con los pezones duros y el coño ya mojado, se desabrochó el vestido lentamente, dejando ver sus tetas firmes, su culo redondo, mientras te miraba fijamente. Te vas a poner durísimo cuando se arrodille frente a ti, mordiéndose el labio, y empiece a chuparte la polla sin prisas, pasándole la lengua por el glande como si fuera un dulce. Vas a ver cómo se corre cuando la agarras de las caderas y la embistes contra el colchón, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga, gimiendo cada vez que la llenas hasta las pelotas. Ella te provocó todo el día, pero ahora eres tú el que la hace gritar, clavándosela una y otra vez, sintiendo cómo sus uñas se entierran en tu espalda. Imagínate el sonido de su respiración agitada, los golpes de carne contra carne, hasta que te corras dentro de ella, llenándola entera. Y luego, cuando te apartas, verás cómo Assilille sonríe, satisfecha, con el cuerpo temblando y el coño aún latiendo por lo que acabas de hacerle.