Brittany Andrews se deja comer el culo por Johnny Love
Brittany llevaba semanas sintiendo esa tensión en el aire cada vez que Johnny Love pasaba por la cocina con su polla dura bajo el pantalón. Mis miradas furtivas se cruzaban con las suyas, cargadas de deseo, y sabía que él quería mi culo tanto como yo quería su lengua ahí. Un día, ya no aguanté más: lo arrastré hasta mi habitación, me incliné sobre la cama y le ordené que me chupara el coño hasta dejarme mojada. Johnny no se hizo de rogar, sus labios se pegaron a mis labios inferiores, su lengua entrando y saliendo como si fuera su polla, mientras yo gemía y le apretaba la cabeza contra mi entrepierna. Pero no me conformé con eso: me di la vuelta, le ofrecí mi culo perfecto y le dije que lo quería dentro, duro y profundo. Johnny no dudó, su verga enorme se hundió en mi ano de una estocada, haciendo que gritara de placer. Cada embestida me acercaba más al orgasmo, hasta que sentí sus bolas golpeando mi piel y su polla latiendo dentro de mí. Cuando por fin se corrió, llenándome hasta las pelotas, Johnny quedó temblando, con la respiración agitada y los ojos vidriosos de placer.