Campesina de cochabamba se somete a su amo boliviano
Casanova boliviano me ordenó arrodillarme frente a él en la cabaña rústica sin pronunciar más que una sola palabra. Yo elina montiel como campesina del valle de cochabamba sentí que su autoridad me invadía por dentro y obedecí bajando la mirada. Él me indicó que abriera la boca y dejara que su polla rozara mis labios antes de empujar con calma. Cada orden que daba aumentaba mi necesidad de complacerlo mientras mi coño empezaba a contraerse solo con su voz. Le supliqué permiso para tocarme pero él negó con la cabeza y me hizo esperar con las manos atrás. En más de 10 minutos de escena él varió las posiciones indicándome cómo mover la lengua y cómo arquear la espalda para que pudiera ver mi culo expuesto. La humillación de pedirle autorización para correrme me encendía más que cualquier roce directo y gemía bajito cada vez que me negaba el permiso. Él controlaba el ritmo empotrando su polla despacio hasta que mis muslos temblaban y el sudor me bajaba por el pecho. Al final solo pensaba en cuánto deseaba seguir recibiendo sus órdenes aunque el cuerpo me ardiera de tanto aguantar.