Chloe Temple se traga la polla de Apollo Banks y se llena de leche
Esa tarde en el hotel, la rubia de pelo corto te espera arrodillada, lista para obedecer cada orden. La agarras del pelo mientras te la chupa con la boca bien abierta, sintiendo cómo la polla de Apollo Banks le llega hasta las pelotas. Ella gime ahogada cuando le metes hasta el fondo, la saliva escurriendo por su barbilla mientras te mira suplicando más. La pones en cuatro patas y le empotras el coño mojado desde atrás, escuchando sus gritos cada vez que te entierras de una estocada. Después la sientas sobre ti en reversa, viendo cómo rebota su culo pequeño mientras te la montas como una perra en celo. Cuando le ordenas que se arrodille otra vez, abre la boca sin dudar, tragándose cada gota de leche que le disparas en la cara. La rubia jadea, con el cuerpo temblando, pero sabes que la próxima vez la harás rogar más fuerte antes de correrte.