Isis Sun se deja llenar la boca con la polla de Alan
Te la metes hasta el fondo de la garganta y sientes cómo Isis Sun se ahoga con tu verga mientras te mira con esos ojos de puta que te vuelven loco. Sabes que esto está mal, que no deberías estar aquí, pero no puedes parar de embestirle la cara mientras ella gime con la boca llena. La agarras del pelo y la obligas a tragar hasta que le salen lágrimas, pero no se queja, solo pide más. Cuando por fin te corres, le llenas la boca entera y ves cómo se traga cada gota sin perderte de vista. La pones de perrito y le metes la polla hasta que el culo le quema, escuchando esos gemidos que te ponen más duro. Te encanta ver cómo se moja cada vez que la empotras contra el colchón, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga. Sabes que esto es pecado, pero no puedes resistirte a correrte otra vez dentro de ella, esta vez hasta que el semen le chorre por los muslos. La volteas y le chupas los pechos mientras la follas en reversa, sintiendo cómo te aprieta con las piernas. No te importa si es prohibido, solo quieres seguir hasta que los dos estén exhaustos, pero ni así paras.