Cole Blue domina a un twink sumiso que no lo era tanto
El olor a sudor y colonia barata flota en el aire mientras Eddie Patrick se quita la camiseta, mostrando esos abdominales marcados que siempre hacen que Cole Blue se muerda el labio. Lleva semanas jugando con él: fotos en ropa interior ajustada, rozándose en el pasillo, mensajes ambiguos que lo dejan con la polla dura. Hoy, el pequeño twink llega con unos jeans tan ceñidos que se le marca cada pliegue del culo, y Cole no aguanta más. Lo empuja contra la pared, le baja el pantalón de un tirón y le clava los dedos en el agujero, sintiendo cómo se contrae de nervios. '¿Así que no querías someterte?', gruñe mientras le escupe en el ano y lo penetra de una estocada, haciendo que el chico grite. Eddie intenta resistirse, pero Cole le agarra del pelo y lo obliga a chuparle la polla mientras lo embiste, sintiendo cómo el culo apretado lo aprieta con cada movimiento. El sonido de piel chocando contra piel llena la habitación, y Cole no para hasta que Eddie, con los ojos llorosos, suplica que se corra dentro. Con un gemido gutural, Cole lo llena hasta las pelotas, sintiendo cómo el semen caliente rebosa y gotea por los muslos del twink. 'La próxima vez, te haré tragarlo todo', susurra Cole al oído, dejando claro que esto apenas empieza.