Jordan Starr descubre la polla gigante de Alexander y pierde el control
El aire olía a perfume barato mezclado con sudor cuando Jordan Starr se mordió el labio al sentir el primer roce de la lengua de Alexander Muller tras su oreja. Nunca imaginó que ese vuelo de conexión terminaría con su culo temblando de anticipación, pero desde que vio el bulto enorme en los pantalones del otro, supuso que el destino tenía planes distintos para ellos. Jordan gimió cuando Alexander le desabrochó el pantalón con urgencia, sacando de golpe una polla gruesa y venosa que casi lo hace arrodillarse ahí mismo. 'Joder, ¿pero esto qué es?', susurró Jordan al ver cómo la piel del glande se estiraba hasta casi reventar, y Alexander solo sonrió antes de empujarlo contra la pared y hundir su lengua en su boca. El primer contacto fue eléctrico: Jordan sintió los dedos de Alexander abriéndose paso en su culo virgen, preparándolo sin piedad para lo que venía. No pasó mucho hasta que el taladro de Alexander empezó a follarlo contra el muro, cada embestida más profunda que la anterior, hasta que Jordan sintió el roce de los vellos pubianos contra su piel. '¡Me vas a partir en dos!', gritó Jordan, pero Alexander solo aumentó el ritmo, clavando su polla hasta que los huevos chocaban contra su piel. El sonido de los cuerpos golpeándose se mezcló con los gemidos de Jordan, que no podía creer lo grande que se sentía esa verga dentro de él, estirándolo como nunca. Cuando Alexander se corrió, llenando su culo de leche caliente, Jordan sintió como si le hubieran inyectado fuego, arqueándose de placer. Lo más chocante fue la expresión de Alexander al ver el resultado: una sonrisa satisfecha, pero con algo de curiosidad, como si acabara de descubrir un juego nuevo que quería repetir.