Cremita de rubia regordeta en gangbang de oficina
Esa mañana en la sala de profesores, Ani entró con su falda ajustada rozándome el culo mientras se reía, sabiendo que yo no podía quitármela de la cabeza. Me mandó fotos de sus tetas naturales ese día, y cuando ya no aguante más, la atrapé entre los muebles, metiéndole la lengua hasta el paladar mientras agarraba sus nalgas gordas y jugosas. Mi polla ya estaba dura como piedra, así que la empujé contra la mesa y le bajé los pantalones, hundiéndola de una estocada hasta que sintió el golpe contra el cuello del útero. Gemía como una loca mientras yo le machacaba el coño mojado, con su jugo escurriendo hasta mis pelotas, y en eso llegó Alexi, que al verla con la polla dentro no se pudo resistir y empezó a chuparle las tetas mientras yo la agarraba del pelo para metérsela hasta la garganta. Ani estaba jadeando, con la boca llena de leche cuando terminamos, y justo cuando pensé que ya no quedaba nada, me miró con esos ojos puercos y dijo: '¿Así o más duro, profesor?', y yo le respondí: 'Ahora te la meto en el culo, putita'