DaleneDeb reta a su hijastro a ver si aguanta su mamada salvaje
Me encanta jugar sucio, y esa tarde decidí que mi hijastro iba a aprender quién manda en esta casa. Lo llamé con una sonrisa pícara, sabiendo que su polla ya estaba dura antes de que cruzara la puerta. 'Primero me chupas, luego ves si puedes follarme', le dije, y sus ojos se clavaron en mis tetas naturales rebotando con cada paso. Me arrodillé frente a él, agarrando su verga gruesa con ambas manos, y empecé a lamerle el glande mientras lo miraba fijamente. Quería que supiera que esto no era un favor, sino un desafío. '¿Crees que puedes aguantar sin correrte?', le susurré antes de metérmela hasta las pelotas en un solo movimiento. Sus gemidos llenaron la habitación cuando mi boca lo tragó entero, mis labios apretados alrededor de su tronco mientras mi lengua jugaba con su punta. Sus manos se enredaron en mi pelo, pero no le dejé llevar el ritmo, yo marcaba el compás, chupando fuerte, luego suave, alternando hasta que sus caderas temblaban. Cuando ya no pudo más, lo empujé contra la cama y me monté sobre él, mi coño mojado empalándose en su verga sin piedad. Cada embestida era un castigo por atreverse a pensar que podía controlar esto, y cuando me corrí, gritando su nombre, su cara fue de pura derrota. Sabía que nunca olvidaría quién ganó esa apuesta.