Emily Jade se deja follar con riesgo de ser pillada
Fue un jueves por la tarde cuando Emily Jade entró a mi oficina con ese culito apretado y ese coño rosado que ya estaba mojado antes de que yo siquiera la tocara. Sabía que su novio estaba en el piso de abajo, pero eso solo la ponía más caliente, susurrándome al oído que quería que le rompiera el culo mientras alguien podía entrar en cualquier momento. Le bajé los pantalones y le metí los dedos en ese chocho chorreante, sintiendo cómo se retorcía de placer mientras yo le mordía los pezones pequeños y duros. La puse de rodillas y le ordené que me chupara la polla hasta que me corriera en su cara, pero ella quería más, así que la empotré contra la pared y le metí mi verga gruesa en el culo, escuchando sus gemidos ahogados mientras le tapaba la boca para que no la oyeran. Cada embestida era más fuerte, hasta que le clavé la polla entera de golpe y ella se corrió gritando, pero yo seguí follándola como una puta desesperada hasta que me vine dentro de su culo apretado. Cuando salí, su novio Bryan Gozzling estaba parado en la puerta con los ojos bien abiertos, sin poder creer lo que acababa de ver.