Della Dane se entrega a la polla negra de Rome Major en la ducha
Della Dane no podía resistir la tentación de probar esa verga negra que la miraba con descaro. Rome Major la agarró del pelo y la obligó a arrodillarse frente a él, ordenándole que abriera bien la boca para recibir cada centímetro de su polla gruesa. La rubia obedeció, gimiendo mientras el negro le metía la verga hasta las pelotas, llenándole la garganta con su sabor salado. Sus tetas grandes rebotaban con cada embestida, mojadas por el agua de la ducha que caía sobre sus cuerpos. Rome no tenía piedad, la hacía tragar su polla como si fuera una puta sumisa, exigiendo que lo chupara más rápido y profundo. Della, con los ojos llorosos y la boca llena de baba, no podía hacer más que obedecer, sintiendo cómo su coño se mojaba cada vez que él le apretaba el culo con fuerza. Después de dejarla sin aliento, Rome la levantó y la empotró contra la pared, clavándole la polla en el coño apretado mientras le mordía los pezones. Della gritaba, pidiendo permiso para correrse, pero él solo se reía y le decía que esperara. Cuando por fin le dio la orden, ella se vino con un gemido ahogado, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo el control de Rome. Él se corrió sobre sus tetas grandes, marcándola como suya mientras Della miraba con los ojos vidriosos, sabiendo que no había sido suficiente para él.