Dos calientes esposas hotwife se escapan a follar con mi verga
El sonido de sus tacones golpeando el suelo del apartamento me hizo endurecer la polla antes de que siquiera abrieran la puerta. Las dos, con sus culos perfectos apretados en lencería negra, me miraron como si fueran a devorarme entero. 'Los maridos no saben lo que se pierden', susurró Monica Lima mientras se arrodillaba y me sacaba la polla con una sonrisa de puta. '¿Quieres que te la chupe como a un cornudo?' preguntó Bella Ruiva, y yo solo asentí, agarrándole el pelo para empujar su boca hasta el fondo. En más de 10 minutos de escena, las hice gemir como perras en celo, alternando entre empotrarlas contra la pared y azotarles los culos hasta que suplicaron por mi leche. 'Por favor, córrete en mi cara', gimió una, y yo le obedecí, llenándole los labios de semen mientras la otra se masturbaba viendo cómo me la tragaba. Las dos terminaron temblando, con los coños chorreando y las piernas flojas, pero yo no paré hasta que las dos estuvieron gritando mi nombre como putas bien folladas.