El culo de Candyluxxx en el viaje de trabajo con el jefe
El olor a perfume caro se mezclaba con el sudor de sus cuerpos mientras Candyluxxx se mordía el labio al sentir la polla dura de su jefe presionando contra su culo. Sabía que esto estaba mal, que no debían cruzar esa línea, pero el deseo prohibido la consumía. Las manos de él recorrieron sus curvas antes de arrancarle el tanga de un tirón, dejando al descubierto su coño mojado y palpitante. Ella gimió cuando él la empujó contra la pared, levantándole las piernas para clavársela de una estocada, llenándola hasta hacerle tocar el cuello del útero. Cada embestida era más profunda, más salvaje, mientras sus gemidos se mezclaban con el sonido de la carne chocando. Candyluxxx se aferró a sus hombros, sintiendo cómo el placer la recorría entera, pero en el fondo una vocecita le decía que esto era una locura. No podía parar, no quería parar, aunque sabía que al día siguiente tendrían que fingir que nada había pasado. Cuando él se corrió, llenándole el culo con su leche caliente, ella solo pensaba en una cosa: esto no puede volver a pasar... pero lo hará.