Emily White reta a David Bander a romperle el culo con su verga negra
—¿Crees que puedes manejar este culito apretado?— le susurró Emily White mientras se inclinaba sobre la cama, mostrando su trasero perfecto. David Bander no perdió tiempo en agarrarla por las caderas y hundir su polla gruesa entre sus nalgas, sintiendo cómo el culo de Emily se ajustaba a su verga como un guante. La latina gimió fuerte cuando él empezó a embestirla con fuerza, sus dedos clavándose en su piel mientras la penetraba hasta las pelotas. El sonido de carne chocando contra carne llenó la habitación, y Emily no pudo evitar arquearse más, pidiendo más duro. —Dame todo, cabrón— gritó, y David obedeció, cambiando a posición de perrito para clavársela aún más profundo, sintiendo cómo el culo de Emily se abría para él. La verga de David entraba y salía con facilidad, lubricada por los fluidos de Emily, mientras ella se retorcía de placer. Cuando él la giró para montarla en cowgirl, Emily se movió con ritmo, haciendo que la polla de David rozara cada rincón de su culo. —No te corras todavía— le advirtió, pero David ya no podía contenerse. Con un gruñido, la llenó de leche caliente, sintiendo cómo su verga palpitaba dentro de ella. Emily se dejó caer sobre él, exhausta pero satisfecha, sabiendo que la próxima vez sería aún más intenso. La próxima vez, Mr. Bruno estaría allí para unirse a la diversión.