Jefa caliente enseña a su empleada a chupar polla como puta
La jefa Penelope Kay no podía resistirse a la mirada traviesa de su empleada Sophia Locke cada vez que se inclinaba sobre el escritorio, mostrando ese culo apretado en tanga y el coño mojado que se le transparentaba bajo la falda ajustada. Un día, aprovechando que la oficina estaba vacía, Penelope le ordenó a Sophia que se arrodillara y le sacara la polla dura de los pantalones, exigiendo que se la chupara hasta dejarla bien babosa. Sophia, con los labios carnosos y los ojos llenos de lujuria, empezó a mamar con fuerza, metiéndose la verga hasta el fondo mientras gemía como una perra en celo. La jefa le agarraba el pelo y le empujaba la cabeza para que tragara más profundo, sintiendo cómo la saliva le escurría por el mentón y le mojaba las tetas. Penelope, ya al borde, le ordenó que se diera la vuelta y se inclinara sobre el escritorio, levantándole la falda para empotrarle el coño desde atrás con embestidas brutales. Sophia gritaba cada vez que la polla enorme le rozaba el punto G, suplicando que no se detuviera mientras el sonido de los cuerpos chocando resonaba en la oficina. La jefa le azotaba el culo rojo y le metía los dedos en la boca para que los chupara, aumentando el ritmo hasta correrse dentro de ella con un gemido gutural, dejando el coño de Sophia lleno de leche caliente.