Kenzie Reeves desafía a Serene Siren con un squirt explosivo en la oficina
No aguanto más ver cómo Serene Siren se pasea por la oficina con ese culo apretado y esas tetas enormes que rebotan con cada paso. Hoy le digo que si puede aguantar lo que le voy a hacer, y ella, con esa sonrisa de puta, acepta el reto. En más de 15 minutos de escena, me arrodillo y le meto la lengua hasta el fondo de su coño, chupando cada gota de su flujo mientras ella se agarra de mi pelo y gime como loca. Serene me empuja contra la mesa y me abre las piernas de una patada, hundiendo su cara en mi raja hasta que me corro en su boca con un chorro que le moja toda la barbilla. Pero ella no se queda atrás: se sube encima de mí, me clava su lengua en el culo y me hace gemir tan fuerte que los de la oficina de al lado deben estar escuchando. Nos retamos a ver quién se corre primero, y cuando Serene me empotra contra la pared, metiéndome los dedos hasta hacerme chillar, sé que voy a perder. Sus tetas rebotan contra mi cara mientras me monta, y cuando me agarra del pelo y me obliga a mirarla a los ojos, siento que me voy a romper. El sonido de su coño chorreando contra mi piel es lo más excitante que he escuchado, y cuando por fin me deja correrme, lo hago con un grito que debe haber sacudido todo el edificio. Serene se ríe, victoriosa, mientras mi flujo le cae por los muslos, y justo cuando pienso que no puede ser mejor, ella se inclina y me besa, saboreando su propia victoria en mi boca.