La doctora trans folla al paciente mientras su colega mira
Era un consultorio privado, con las cortinas cerradas y el sonido de pasos afuera que no paraba. La doctora Luca Ferrero, con sus grandes tetas rebotando al ritmo de las embestidas, no podía contener los gemidos mientras empalaba al paciente sobre el escritorio. Su compañera, Maya, observaba con los ojos brillantes, mordiéndose el labio cada vez que el culo de Luca tragaba la polla hasta las pelotas. El paciente, con las manos agarrando los cachetes duros de la doctora, sudaba mientras ella lo penetraba sin piedad, el sonido de la carne chocando ahogado por los susurros de miedo a que alguien entrara. De repente, un ruido en el pasillo los hizo detenerse por un segundo, pero Luca solo sonrió con malicia antes de seguir follando, diciéndole al paciente: 'Cállate o te corro en el culo antes de que lleguen'. Gabry Giuly, la colega, no aguantó más y se acercó para chupar los pezones de Luca mientras el paciente, desesperado, le pedía que no parara. Los tres sabían que podían ser descubiertos en cualquier momento, pero el morbo los mantenía pegados, con Luca gritando: '¡Vamos, dámelo todo, puta!' mientras se corría en la boca de Maya, quien tragó cada gota como si no hubiera mañana