La leche del novio la dejó tarde a la convención
Emma era una rubia de tetas grandes que siempre llegaba tarde a sus eventos, pero esta vez no fue por su culpa... Su novio asiático la agarró de las caderas y la empotró contra la pared mientras ella gemía con su polla enterrada hasta el fondo. Las medias de seda se le rompieron cuando él la levantó en el aire y la penetró con fuerza, sintiendo cómo su coño mojado apretaba cada centímetro de su verga. Ella se aferró a sus hombros, arqueando la espalda mientras él le follaba el culo con embestidas brutales, dejando marcas rojas en su piel. El sonido de sus tetas rebotando contra su pecho llenaba la habitación, y cuando él le agarró el pelo para meterle la polla hasta la garganta, ella casi se ahoga de placer. La corrida le llegó tan fuerte que le manchó los labios y el cuello, y cuando por fin la dejó ir, Emma estaba temblando, con las piernas temblorosas y el maquillaje corrido. Las medias rotas y el tanga destrozado eran la prueba de lo que acababa de pasar, y ahora sí, iba a llegar tarde... pero esta vez, con una sonrisa de puta satisfecha.