Lacey Jayne y Danae Mari se turnan chupando y montando una polla enorme
Te lo voy a contar cómo empezó todo: "¿Te gustaría estar en su lugar?" Susurré mientras me ajustaba el sostén de encaje, sabiendo que Brian Omally no podría resistirse. Lacey Jayne llevaba todo el día provocándome, rozándose contra mí en la cocina, mandándome fotos con esa lingerie que le marcaba las tetas como si fueran a estallar. Hasta que no aguanto más y me tiró sobre la cama, abierta de piernas, ya mojada como una perra. Danae Mari, la muy zorra, se rio mientras me empujaba la cara hacia su coño, pero yo no iba a quedarme atrás: le metí dos dedos de golpe, haciéndola gemir como una loca. Ella se retorció, con la lengua fuera, chupando esa polla dura hasta que el glande le rozó las amígdalas. En más de 10 minutos de escena, nos turnamos para empalarnos, yo a horcajadas como una amazona mientras Danae Mari se agarraba las tetas, y luego ella cabalgando al revés, con el culo temblando cada vez que Brian Omally la embestía. La leche me cayó en los labios, espesa y caliente, mientras Lacey Jayne se corría otra vez, con el cuello arqueado y los pezones duros como piedras. La próxima vez, les voy a hacer pagar por cada segundo de tortura que me hicieron sufrir.