Macho Raiz no aguanta ver estos senos enormes y la hace suya
Te vas a poner durísimo cuando veas cómo Macho Raiz no puede resistirse a los senos enormes de Dona Amadora, que los agita frente a él con una sonrisa de puta satisfecha. Ella sabe que este tipo la desea desde hace meses, que se muere por tocar esos pezones duros y chuparlos hasta dejarlos morados. Imagínate que él, con las manos temblorosas, le arranca el sujetador de un tirón y hunde la cara entre sus tetas, mordiendo los pezones mientras ella grita de placer. Dona Amadora se frota contra su polla dura, sintiendo cómo el calor la quema por dentro, y le susurra al oído que otro hombre la tocó así anoche, que la hizo correrse tres veces. Macho Raiz se vuelve loco de celos, la empuja contra la pared y le levanta la falda para meterle los dedos hasta que la siente mojada como un río. Ella gime como una perra en celo, arqueando la espalda mientras él la penetra de una estocada, hundiendo su verga hasta que las caderas chocan. Siente cómo el culo de Dona Amadora se aprieta alrededor de su polla, cómo los senos rebotan con cada embestida. Él le agarra el pelo y la obliga a mirarlo mientras la empotra contra el sofá, saboreando su venganza. Ella piensa que nunca la han follado así, con tanta rabia y deseo, y se corre gritando su nombre, sintiendo que por fin le ha ganado la partida a ese otro hombre.