Mi hermanastra me regala el culo en mi cumpleaños y me lo llena de leche
La muy puta de mi hermanastra no perdió tiempo en felicitarme por mi cumpleaños, pero en vez de un regalo normal, se arrodilló frente a mí y me sacó la polla con una sonrisa pícara. Sus tetas enormes rebotaban mientras se la metía hasta el fondo de su garganta, chupando con tanta fuerza que casi me corro en su boca. Pero la muy zorra quería más, así que se dio la vuelta, se agachó y me mostró su culo perfecto, ya mojado y listo para recibirme. Le clavé la verga hasta el fondo, sintiendo cómo su coño apretado me envolvía como un guante. Cada embestida la hacía gemir más fuerte, pidiendo que la follara más duro, que le llenara el culo de leche. Sus nalgas rebotaban con cada golpe, y cuando ya no pude aguantar más, le descargué toda mi corrida dentro, dejándola temblando de placer. La muy puta se quedó quieta un momento, sintiendo cómo mi semen le goteaba entre las piernas, antes de limpiarse con los dedos y chuparlos con una sonrisa satisfecha. Fue el mejor regalo de cumpleaños que podría haber pedido.