Muñeca de silicona con culo perfecto que se siente real
La cama aparece desordenada con la muñeca colocada de espaldas y las piernas ligeramente abiertas tras haberla vestido toda la mañana con prendas cada vez más ajustadas para provocar. La agarras por las caderas estrechas y sientes bajo los dedos la textura suave que imita piel real mientras corres las manos por ese trasero redondo y firme que te ha estado llamando desde temprano. Te bajas los pantalones y frotas tu polla dura contra la ranura entre las nalgas antes de abrirla con los pulgares y meterla de golpe en el orificio delantero que ya está lubricado para recibirla. Cada embestida hace que el cuerpo se mueva con naturalidad y los sonidos húmedos llenan la habitación mientras hundes más profundo hasta notar cómo aprieta alrededor de ti. Cambias de ángulo para penetrar el otro agujero y observas cómo el culo se abre y se cierra con cada entrada completa. Los gemidos que imaginas salen de tu propia boca al notar la resistencia elástica que te envuelve entero y te obliga a empujar más fuerte. Sigues follando sin parar hasta que sientes la presión acumulada en las pelotas y liberas todo dentro de los dos orificios por turnos. La próxima vez la colocarás de rodillas contra el espejo para repetir el juego con ropa aún más reveladora.