Latina culona Nanda Ragna chupa y se deja llenar de leche en el baño
Lleva semanas mirándolo de reojo cada vez que pasa por el pasillo, rozando su culo contra la polla de Rex Xtreme sin querer (o sí) mientras él finge no darse cuenta. La tensión se acumula en el aire, húmedo y cargado, hasta que una tarde, con la puerta del baño entreabierta, ella se agacha y le arranca el pantalón de un tirón. Su boca se abre de par en par, tragando la verga entera de golpe, los labios estirados hasta el límite mientras él le agarra el pelo con fuerza. El sonido de sus gemidos rebota en las paredes de azulejos, ahogados por el chapoteo de la saliva mezclada con pre-cum. Ella se levanta, se gira y apoya las manos en el lavabo, arqueando la espalda para que el culo redondo y prieto quede bien expuesto. Rex Xtreme no pierde tiempo: le clava la polla de una estocada, hundiéndola hasta que las caderas chocan contra sus nalgas carnales. Ella grita, pero no para de moverse, empujando hacia atrás para recibir cada embestida con más fuerza. El agua de la ducha cae sobre ellos, empapando sus cuerpos sudorosos mientras él le aprieta las tetas grandes y naturales, tirando de los pezones erectos. El ritmo se acelera, los gemidos se vuelven más agudos, y de pronto él la agarra por la cintura y la gira, sentándola en el borde del lavabo. Ella se abre de piernas, mostrando el coño mojado y rosado, y él se hunde hasta las pelotas en un solo movimiento. Ella clava las uñas en sus hombros, mordiéndose el labio inferior para no gritar demasiado fuerte. El orgasmo la recorre como un rayo, los músculos vaginales apretando su polla como un tornillo. Rex Xtreme gruñe, saca la verga y la empuja contra sus tetas, corriéndose en chorros espesos que se deslizan entre sus pechos. Ella jadea, con la boca entreabierta y los ojos vidriosos, sintiendo el calor de su leche en la piel.