Negro rompiendo camiseta en un arrebato de pasión
Me encanta cuando un tipo como él pierde el control y no puede contener la fuerza que lleva dentro. Este negro rompiendo camiseta es pura adrenalina, sus músculos se tensan mientras ella lo provoca, desafiándolo a ver si puede con su cuerpo. La tía no se queda atrás, le clava las uñas en la espalda y le susurra que no va a durar ni cinco minutos. Él, con la respiración acelerada, le agarra el pelo y la empuja contra la pared, la camiseta ya en jirones. Ella se ríe, pero el sonido se ahoga cuando él la levanta y la clava de una estocada, sintiendo cómo su polla gruesa la llena hasta hacerle ver estrellas. Los gemidos se mezclan con los gruñidos, la cama cruje bajo su peso, y ella, que juró que no iba a gemir, ahora suplica que no pare. Él la voltea, le agarra las nalgas y la empotra contra el colchón, cada embestida más profunda que la anterior. La tía, que empezó burlándose, ahora se aferra a las sábanas, sintiendo cómo el orgasmo le recorre la espalda. Cuando él se corre, es con un rugido, marcándola como suya. Pero esto no queda aquí, la próxima vez será ella quien le haga pagar por cada burlita.