Raikou se despierta con una polla enorme en su culo
Raikou no podía creer lo que estaba pasando cuando despertó con el vecino encima de ella, su polla enorme ya metida hasta el fondo de su coño bien mojado. Él la agarró del pelo y empezó a embestirla con fuerza, haciendo que sus nalgas rebotaran con cada movimiento. La cama crujía bajo el peso de sus cuerpos sudorosos, y los gemidos de Raikou se mezclaban con los gruñidos del hombre, que no paraba de follarla como un animal. Sus tetas saltaban con cada embestida, y el sudor le caía por la espalda mientras él le mordía el cuello. Ella no podía evitar gritar cada vez que sentía cómo su polla golpeaba su punto G, y él le daba nalgadas cada vez que ella apretaba su culo contra su cadera. El olor a sexo llenaba la habitación, y el sonido de sus cuerpos chocando era lo único que se escuchaba. Cuando él le agarró las caderas con fuerza y empezó a correrse dentro de ella, Raikou sintió cómo su coño se contraía alrededor de su polla, y ambos terminaron jadeando, exhaustos pero satisfechos. La mañana había empezado con un polvo que ninguno de los dos olvidaría.